En Torch, el café no es solo una bebida: es el corazón que da ritmo a cada rincón. Ubicado a un costado de la Avenida Las Américas, este espacio es un refugio para quienes buscan una taza bien pensada, una charla larga o una pausa con intención. Desde que entrás, te recibe el aroma de granos recién molidos, una atmósfera luminosa y baristas que saben lo que hacen. Torch no necesita gritar para destacar. Aquí, la experiencia se filtra con la misma calma que un buen pour-over. Y entre cafés de especialidad, huevos turcos y paninis reconfortantes, uno entiende que sí, hay lugares hechos para quedarse.
12 calle 2-35 zona 14
Lunes: cerrado
Martes – domingo: 8:00 – 19:00 hrs.
Brunch: 8:00 -14:00 hrs
Bebidas Q.20.00 -Q.35.00
Brunch Q.50.00 – Q.90.00
Si
Sí.
Leches vegetales con un costo adicional.
Si
Hay lugares que invitan a quedarse, Torch Coffee es uno de esos espacios. Cuenta con ambientes con luz natural que se filtran entre las hojas de su jardín, el aroma de café recién molido, y la calidez de sus baristas. Un rincón en los alrededores de la Avenida Las Américas de la Ciudad de Guatemala.
La arquitectura tiene esa mezcla perfecta entre lo moderno y lo minimalista, con una vibra que coquetea con lo náutico sin volverse temático. Pero lo que realmente enamora es la luz y aroma a café que anuncia la llegada de una buena experiencia de sabor.
Hablemos del menú.
En Torch el café es el protagonista. Cuentan con métodos de café filtrado hasta espressos precisos. Cada taza refleja el esmero de quienes conocen y entienden que el buen café no es solo una bebida, sino una experiencia. El café y no decepciona. Puedes elegir entre bebidas tradicionales o aventurarte a probar algo nuevo. Por Q5 extra, cualquier bebida puede prepararse con café de especialidad, lo que eleva tu experiencia en una taza.
El menú no es extenso, pero cada opción está bien pensada, bien ejecutada y lista para complacer tanto a los foodies clásicos como a los paladares más curiosos. Pero los platos que debes probar sin falta está:
Huevos Benedictinos: una versión elegante del clásico, con hollandaise bien balanceada, pan firme y una cocción del huevo que te saca una sonrisa de satisfacción.
Huevos Turcos: cremosos, especiados, servidos sobre una base de yogur griego y coronados con aceite de oliva y hierbas. Son reconfortantes, pero con ese toque sofisticado que eleva cualquier mañana.
Latte bien hecho: puede parecer un básico, pero aquí es una estrella. Y si querés llevarlo al siguiente nivel, por Q.5 extra podés probar un café de especialidad, cuidadosamente seleccionado y preparado con cariño.
El lugar cuenta con distintos ambientes para adaptarse a lo que estés buscando. Hay mesas al aire libre, techadas y sin techar, perfectas para quienes disfrutan de la intemperie (aunque vale la pena tomar en cuenta el clima —y un paraguas en temporada de lluvias nunca está de más).
Las mesas de exterior son las más cómodas del lugar, ideales para conversaciones largas, tardes de lectura o simplemente dejar pasar el tiempo. En cambio, las mesas interiores de madera, especialmente las diseñadas para dos personas, son un poco menos cómodas. Bien para una cita breve o una parada técnica, pero no tanto para largas sesiones de trabajo.
Sí, hay wifi. Pero considerarlo más como un aliado para sesiones cortas: hay solo tres mesas con acceso cercano a enchufes, y si sos de quienes necesitan conexión constante, el exterior no será tu mejor aliado tecnológico.
Para los amantes de lo estacional, las bebidas de temporada como cafés de especialidad, chocolate, cócteles y concentrado de chai.
Torch no pretende ser una pastelería, pero ofrece lo justo para acompañar el café. Galletas y panes dulces simples, pensados para acompañar, no para robarse el show. Y está bien así. Aquí, el dulce es un susurro, no un grito.
Algunas cosas que hay que saber.
Algunas cosas que conviene saber antes de llegar: Torch no cuenta con un acceso del todo inclusivo —si venís en silla de ruedas o con cochecito, los baños angostos y la falta de rampas pueden ser un obstáculo. Tampoco hay cambiadores para bebés. El wifi está disponible, pero es más un comodín que una garantía para largas jornadas de trabajo (hay pocas tomas de corriente y el exterior no es ideal para quienes dependen de conexión constante). Aun así, su ubicación en Las Américas lo hace fácil de alcanzar a pie, en bici o en Transmetro, y hay opciones de parqueo cercanas. Eso sí: vení con tiempo y ánimo de quedarte.



