Hay lugares que se ganan el cariño de una ciudad no solo por su café —sino por cómo lo sirven, dónde te lo tomás y con quién lo compartís. 12 Onzas es uno de esos rinconcitos celestes que tienen más de lo que aparentan. En sus seis sedes, esta marca guatemalteca ha logrado algo difícil: mantener una estética impecable sin perder calidez, servir café de especialidad sin volverse pretenciosa y ofrecer un menú breve pero memorable. Si buscás un brunch delicioso, un spot donde trabajar sin interrupciones o simplemente un respiro con diseño y buen gusto, esta guía es para vos.
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Zona 9
7A Avenida 7-30, zona 9 en el interior de la agencia BAM Central
Zona 10
13 calle 3-57 zona 10
Oakland Mall
Centro Comercial Oakland Mall, Planta Baja, frente a Bimba y Lola
Campus Tec
Vía 4 1-00 zona 4, Campus Tecnológico II, 4 Grados Norte
4 Grados Norte
Vía 5 1-75 zona 4, Calle Peatonal, Cuatro Grados Norte.
Antigua Guatemala
4 calle Oriente No.5 local 1, zona 0, frente a Doña Luisa Xicotencatl.
Campus Tec
Lunes a viernes
7:00 – 17:00 hrs
4 Grados Norte
Lunes a miércoles
8:00 – 19:00 hrs
Jueves a Sábado
8:00 – 20:00 hrs
Domingo
9:00 – 18:00 hrs
13 Calle zona 10
Lunes a viernes
8:00 – 19:00 hrs
Sábado
9:00 – 18:00 hrs
Domingo: cerrado
Oakland Place
Domingo a Jueves
9:00 – 20:00 hrs
Viernes y Sábado
9:00 – 21:00 hrs
Antigua
Lunes a Domingo
7:00 am -7:0 pm
Bebidas: Q.18.00 – Q.30.00
Leches vegetales tiene un cargo extra de Q.5.00
Bebidas de temporada y/o alcohólicas Q.55.00 – Q.95.00
Alimento:
Brunch Q.30.00 -Q.78.00
Extra de proteína animal desde Q.5.00 hasta Q.15.00
Postres:
Galletas Q.15.00 – Q.18.00
4 Grados Norte
Cuenta con ingreso desde el parqueo público San Juan.
Zona 10
Sobre la 13 Calle al lado del hotel Meraki
Gluten-free
Dairy-free
Si



Hay lugares que logran encontrar una voz clara en medio del bullicio urbano, y 12 Onzas lo hace desde la primera impresión. Su color celeste —fresco, moderno, ligeramente juguetón— es mucho más que una paleta visual: es una declaración de identidad. En cualquiera de sus seis ubicaciones, esta tonalidad se convierte en hilo conductor de una experiencia pensada con intención.
Lo primero que salta a la vista es su interiorismo: un equilibrio entre lo jovial y lo estéticamente afinado. Cada rincón transmite afinidad por el diseño sin caer en excesos. Se nota el ojo curador en la selección del mobiliario, la iluminación y hasta en la forma en que la barra se relaciona con el espacio. Hay modernidad, sí, pero también calidez. Y lo mejor de todo es que, a pesar de que cada sede tiene sus peculiaridades —ya sea un ventanal generoso, una terraza escondida o un mural celeste que pide ser fotografiado—, todas mantienen una estética coherente y reconfortante.
La vajilla no se queda atrás: platos, tazas y utensilios complementan esa narrativa de frescura con atención al detalle. Cada elemento que toca la mesa está pensado para sumar al placer de la experiencia, convirtiendo un café en algo más parecido a un pequeño ritual diario.
12 Onzas no solo es un espacio para sentarse a tomar café. Es un refugio donde el diseño, la comodidad y el buen gusto cohabitan con naturalidad. Ya sea que vayas a trabajar, a ponerte al día con una amistad o simplemente a darte un respiro, este es un lugar que entiende que lo estético también alimenta.
Platos fuertes
Aunque 12 Onzas es, ante todo, un coffee shop, su cocina no se queda atrás. No esperés una carta infinita —acá el menú es limitado pero bien curado, como una playlist corta pero sabrosa que sabés que va directo al grano (o al pan). Hay wraps, sándwiches y ensaladas, todos diseñados para acompañar el ritmo urbano de quienes pasan por aquí con hambre, prisa o ambas.
La estrella de la mañana son sus opciones de brunch: diez platos que rotan ligeramente según la sede y la hora, pero que tienen algo en común—saben apapachar sin complicarse. Si amaneciste con antojo de algo entre lo dulce y lo salado, su Lemon French Toast es como un abrazo tierno y ácido: pan brioche relleno de banano, moras y queso crema, coronado con un sirope que bien podría llamarse “mañana feliz”.
¿Buscás un clásico con twist? El Cherry Avo Toast es una versión juguetona del infalible aguacate con pan. Aquí viene acompañado de vinagreta de miel y un toquecito de chilli flakes que le da vida sin robarle protagonismo a la suavidad del pan brioche. Sí, aquí el pan importa, y se nota.
Para quienes desayunan con moderación —o con un ojo en la glucosa—, los Huevos Silvestres y el Bowl de Frijolito son aliados nobles: sabrosos, livianos y con ese guiño chapín que nunca estorba.
¿Llegaste al mediodía y te rugen las ideas? Entonces el Bowl Silvestre es tu match ideal: una combinación balanceada de proteína, vegetales y textura que hace sentir bien. Pero si lo tuyo es el sabor más frontal, no le quités el ojo al Philly de Pollo—un sándwich que mezcla pechuga jugosa, cebolla caramelizada y aderezo de jalapeño con el tipo de pan que absorbe justo lo necesario. Ideal para almuerzos entre reuniones o cenas que acompañan buenas charlas.
Bebidas
Aquí el café no solo se sirve, se celebra. 12 Onzas trabaja con café de la Finca Concepción Buena Vista, y eso se nota desde el primer sorbo. Podés pedirlo en espresso, en métodos de filtro o incluso en cócteles de café fríos que coquetean con lo experimental, sin perder el alma cafetera.
Pero si la cafeína no es lo tuyo, también hay mucho que explorar: smoothies de fruta frescos como una caminata bajo el sol, limonada con jarabe de panela y soda (el tipo de bebida que te saca una sonrisa sin esfuerzo), horchata frozen con leche de almendra, agua mineral y más.
Y como acá se valora la personalización, podés agregarle a tus bebidas tu leche preferida (almendra, soya, deslactosada, you name it), o darles un giro con jarabe de vainilla o caramelo.
Postres
Para quienes creen que un buen café merece un buen final, el menú dulce de 12 Onzas es breve, directo y tentador. Hay un pan de zucchini y pistacho con cobertura de queso crema que redefine lo que un panecito saludable puede ser: denso, ligeramente especiado y francamente inolvidable.
Pero si ya venías con ganas de pecar (solo un poquito), el Olive Oil Brownie con chocolate blanco es la forma más elegante de hacerlo. Suave, profundo y con un toque inesperado que lo hace memorable.
También hay alfajores, galletas de chocolate y arándano o las clásicas chocolate chip cookies que sabés que nunca fallan.
Más allá del café
12 Onzas no es solo un lugar para venir por un buen cappuccino —es un espacio pensado para quienes necesitan más que una mesa y una conexión WiFi. Su propuesta está cuidadosamente diseñada para quienes viven entre correos, reuniones y pausas bien merecidas. Cada sede parece haber sido creada por alguien que entiende que la comodidad y el diseño no están peleados: hay enchufes donde los necesitás, sillas cómodas que invitan a quedarte y una atmósfera que combina estética con funcionalidad.
Eso sí, hay un pequeño detalle logístico que vale la pena tomar en cuenta: sus sedes en zona 10, zona 9 y Campus Tec cierran los fines de semana. Así que si querés armar plan sabatino o dominical, mejor dirígete a alguna de sus otras ubicaciones abiertas.
Tomá en cuenta que la mayoría de sus locales no cuentan con baños propios. Suelen compartir sanitarios con otros negocios dentro de los edificios. No es un deal breaker, pero sí un detalle que vale la pena anticipar.
Entre todas las propuestas de 12 Onzas, el Bowl Silvestre destaca como una opción pensada para quienes buscan energía limpia, sin sacrificar sabor ni textura. Esta combinación de pollo a la plancha, arroz integral, camote asado, hummus de garbanzo y ensalada fresca con vinagreta de mostaza miel tiene todo lo que un plato equilibrado debe ofrecer: proteína magra, fibra, grasas buenas y ese crunch vegetal que revitaliza cualquier día. Acompañalo con un espresso sencillo o una limonada con jarabe de panela para mantener el azúcar en balance sin perder el placer. Porque comer bien también puede ser delicioso, simple y con estilo.